Cornelius a Lapide
Índice
Sinopsis de la Historia y Cronología de todo el Génesis
1. Adán es creado. En el primer año del mundo, en el sexto día, que fue un viernes, Dios creó a Adán y a Eva. Génesis 1, 26.
2. Set nace. En el año 130 de Adán y del mundo, nació Set. Génesis capítulo 5, versículo 3.
3. Adán muere. En su propio año y año del mundo 930, murió Adán. Génesis capítulo 5, versículo 5.
4. Henoc es arrebatado. Henoc fue arrebatado al paraíso en el año del mundo 987, y en el año 365 de su edad. Génesis capítulo 5, versículo 23.
5. Matusalén nace. Matusalén nació en el año del mundo 687, y vivió 969 años; y en consecuencia murió en el año del mundo 1656, que fue el año del diluvio. Génesis capítulo 5, versículo 27.
6. Noé nace. Noé nació en el año del mundo 1056, es decir, 126 años después de la muerte de Adán; y cuando tenía 500 años, engendró a Sem, Cam y Jafet. Génesis 5, 30.
7. El Diluvio. En el año seiscientos de Noé, que fue el año del mundo 1656, tuvo lugar el diluvio, que duró un año entero. Génesis 7, 11, y capítulo 8, versículo 14.
8. La Torre de Babel. En el año 170 después del diluvio, Nemrod y los suyos edificaron la torre de Babel, y allí Dios confundió las lenguas y dispersó a los hombres en diversas tierras y naciones. Génesis capítulo 11, versículo 9.
9. Abrahán nace. En el año 292 después del diluvio nace Abrahán, que fue el año del mundo 1949. Génesis capítulo 11, versículo 26.
10. Noé muere. En el año 350 después del diluvio, cuando Abrahán tenía 58 años de edad, murió Noé. Génesis capítulo 9, versículo 29.
11. Abrahán es llamado por Dios. En el año 75 de su edad, Abrahán es llamado por Dios desde Caldea a Canaán. Génesis capítulo 12, versículo 4.
12. La victoria de Abrahán. Melquisedec. Entre la vocación de Abrahán y el nacimiento de Ismael, aproximadamente a mitad de camino, es decir, hacia el año 80 de la vida de Abrahán, parece haber tenido lugar la victoria de Abrahán sobre Quedorlaómer, así como el encuentro, la bendición y el sacrificio de Melquisedec, sobre lo cual véase Génesis 14.
13. Ismael nace. Después, pasados cinco años —es decir, diez años desde su vocación—, Abrahán tomó a Agar, su esclava, de la cual al año siguiente, que fue el octogésimo sexto de la vida de Abrahán, engendró a Ismael. Génesis capítulo 16, versículo 16.
14. Se instituye la circuncisión. Después, en el año decimotercero desde el nacimiento de Ismael, cuando Abrahán tenía 99 años, recibió de Dios el Sacramento de la circuncisión, y se circuncidó a sí mismo y a Ismael. Génesis capítulo 17, versículo 24.
15. Isaac es concebido. En este mismo año 99 de Abrahán, que fue el año del mundo 2048, se le promete Isaac, y de hecho es concebido. Génesis capítulo 18, versículo 10.
16. Sodoma arde. En este mismo año 99 de Abrahán —más aún, en el mismo día en que los Ángeles prometieron a Abrahán un hijo, Isaac— tuvo lugar el incendio de Sodoma, la conversión de la mujer de Lot en estatua de sal, la embriaguez de Lot y su incesto con sus hijas. Génesis capítulo 21, versículo 1 y siguientes.
17. Isaac nace. Al año siguiente, que fue el centésimo de Abrahán y el año del mundo 2049, nace Isaac. Génesis 21, 4.
18. Isaac es ofrecido en sacrificio. Abrahán ofrece a Isaac en sacrificio cuando éste tenía 25 años, en el año 125 de su propia edad, si creemos a Josefo. Génesis capítulo 22.
19. Sara muere. Sara, esposa de Abrahán, muere en el año 127 de su edad, que fue el año 137 de Abrahán. Génesis capítulo 23, versículo 7.
20. Rebeca se casa. Isaac se casó con Rebeca en el año 40 de su edad, que fue el 140 de Abrahán. Génesis capítulo 25, versículo 20.
21. Abrahán muere. Abrahán muere en el año 175 de su edad, que fue el año del mundo 2124. Génesis capítulo 25, versículo 7.
22. Ismael muere. Ismael muere en el año 48 después de la muerte de Abrahán, cuando tenía 137 años. Génesis capítulo 25, versículo 17.
23. Jacob nace. Isaac engendra a Jacob y a Esaú en el año 60 de su edad, que fue el año 452 desde el diluvio y el año del mundo 2109. Génesis capítulo 25, versículo 26.
24. Sem muere. En el año 502 después del diluvio, cuando Jacob tenía 50 años de edad, murió Sem, hijo de Noé. Jacob, por tanto, conoció a su antepasado de undécima generación, Sem; pues Jacob descendía de Sem en la undécima generación, ya que Sem vivió 602 años. Génesis capítulo 11, 11.
25. Jacob huye. Jacob arrebató la bendición paterna a su hermano Esaú, y por eso huyó a Harán en el año 77 de su edad, y allí sirvió a Labán durante veinte años. Cumplidos éstos, regresó a Canaán en el año 97 de su edad. Génesis capítulo 31, versículo 41.
26. José nace. Cuando Jacob tenía 91 años, engendró a José, es decir, en el año del mundo 2200. Génesis capítulo 30, versículos 24 y 25, junto con Génesis capítulo 31, versículo 41.
27. Isaac muere. Isaac muere en el año 180 de su edad, que fue el año 120 de Jacob. Génesis capítulo 35, versículo 28.
28. José es vendido a Egipto. José es vendido a Egipto en el año decimosexto de su edad, cuando poco antes había muerto su madre Raquel y había nacido Benjamín. Poco antes de la muerte de Raquel tuvo lugar la violación de Dina y la destrucción de los siquemitas. Génesis capítulo 37, versículo 2.
29. José sirve en Egipto durante trece años, es decir, hasta el año trigésimo de su edad, de los cuales pasó los últimos siete en la cárcel. Génesis capítulo 40, versículo 4, junto con Génesis capítulo 41, versículo 1.
30. José se convierte en gobernante. José, en el año trigésimo de su edad, es sacado de la cárcel y se convierte en gobernante de Egipto. Génesis 41, 46.
31. Jacob va a Egipto. Después del año 30 de José y de su ascenso al gobierno, pronto siguieron siete años de abundancia, y luego dos de hambre; en el segundo año del hambre, que fue el noveno desde el comienzo del gobierno de José, Jacob descendió a Egipto a la edad de 130 años, mientras José tenía entonces 39 años. Génesis capítulo 45, versículo 6, junto con Génesis capítulo 47, versículo 9.
32. Jacob muere. Jacob vivió diecisiete años en Egipto, y murió en el año 147 de su edad, año del mundo 2256. Génesis capítulo 47, versículo 28.
33. José muere. José, desde el año trigésimo de su edad, gobernó en Egipto hasta su muerte durante 80 años, y murió en el año 110 de su edad. Génesis 50, 25. Y si deseas un breve compendio de todos estos acontecimientos, aquí lo tienes: El Diluvio tuvo lugar en el año del mundo 1656; en el año 292 después del diluvio nace Abrahán; en el año 100 de Abrahán nace Isaac; en el año 60 de Isaac nace Jacob; en el año 91 de Jacob nace José, que vivió 110 años. José murió, por tanto, en el año 653 después del diluvio y en el año 2310 desde la creación del mundo, año en el cual concluyen la historia y la cronología del Génesis.
Meditación sobre la mortalidad
¿Dónde está ahora Adán? ¿Dónde está Caín? ¿Dónde está Set? ¿Dónde está Matusalén? ¿Dónde está Noé? ¿Dónde está Sem? ¿Dónde está Héber? ¿Dónde está Abrahán? ¿Dónde está Jacob? ¿Dónde está José? Vivieron: fuimos troyanos. Así pasa la vida, así pasa la gloria del mundo. ¡Oh rocío! ¡Oh vanidad! ¿Qué ambicionas? ¿Qué esperas al fin? Breve es todo lo que aquí ves. En un abrir y cerrar de ojos todo se cierra. «He visto el fin de toda perfección: tu mandamiento es sobremanera amplio. Consideré los días antiguos, y tuve en la mente los años eternos.»
PIENSA EN LA ETERNIDAD, EN LOS CASTIGOS ETERNOS, EN LOS GOZOS ETERNOS.
Doxología de Dios Creador, extraída de los hechos del Génesis
Te alabaré, Señor, con todo mi corazón: porque he considerado las obras de tu sabiduría y de tu poder, y quedé lleno de asombro.
No hay semejante a ti entre los dioses, Señor: y nada hay comparable a tus obras.
¡Oh Israel, cuán grande es la casa de Dios, y cuán vasto el lugar de su posesión!
Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo seréis de corazón pesado? ¿Por qué servís a la criatura y no al Creador? ¿Por qué amáis la vanidad y buscáis la mentira?
¿Por qué las criaturas de Dios se os convierten en tentación, y en lazo para los pies de los insensatos?
Bendice, alma mía, al Señor: y todo lo que hay dentro de mí, bendiga su santo nombre.
En el principio creaste el cielo, la tierra y el abismo de la nada: no para ti ni para los ángeles, que no necesitan de un lugar corporal, sino para los hijos de los hombres.
Oh Rey de los siglos, que habitas en la eternidad, antes del mundo, a través de eternos siglos gozabas de todos los bienes en ti mismo, y vivías felicísimamente con tu Hijo Unigénito y el Espíritu Santo, bienaventurado y glorioso.
Al inicio del tiempo quisiste comunicarte a ti mismo y tus bienes al ángel y al hombre: y por eso creaste toda esta maquinaria del mundo.
Entonces creaste a los ángeles como espíritus, y a tus ministros como fuego ardiente.
Entonces las estrellas de la mañana te alabaron, y todos los hijos de Dios gritaron de júbilo.
Pues dispusiste todas las cosas en número, peso y medida; sabiamente y con propiedad emparejaste cada cosa con su contraria: separaste la luz de las tinieblas, y a los ángeles de los demonios.
¿Quién relatará el plan de los cielos, y quién hará callar la armonía del cielo?
¿Quién puso los cimientos de la tierra? ¿Quién tendió sobre ella la línea? ¿Sobre qué se afirmaron sus bases? Como una esfera pende en el aire, que es el centro y fundamento del mundo.
Eres tú, oh Señor, quien con tres dedos suspendes y sostienes el globo colgante de la tierra: tú lo estableces y lo apoyas sobre los mares.
Tuyos son los cielos, tuya es la tierra, tuyas son todas las cosas contenidas en el circuito del cielo y de la tierra. Tú eres el Señor de todas las cosas.
El cielo y la tierra claman que te adoremos y te amemos: nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en ti.
El cielo y la tierra claman: Él mismo nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Reconoced al Creador de todas las cosas, y adoradle todos los hijos de Dios.
La tierra la dio como arena de combate a los hijos de Adán: el cielo lo adornó como reino de gloria para los que le temen.
El que hizo resplandecer la luz de las tinieblas: el que manda al alba levantarse y muestra a la aurora su lugar.
El que separó las aguas de la tierra y dijo: Germine la tierra hierbas y árboles, para que habiten y vivan en ella los hombres y las bestias del campo.
¿Quién encerró el mar con puertas, cuando irrumpía como saliendo del seno materno?
¿Cuando puso una nube por vestidura suya, y lo envolvió en tinieblas como en pañales de infancia?
Lo rodeó con sus límites, y puso cerrojo y puertas, y dijo: Hasta aquí llegarás, y no pasarás más allá; y aquí quebrantarás tus olas hinchadas.
El que ha entrado en las profundidades del mar: y camina en los confines del abismo.
Hizo las grandes ballenas para que jueguen en él: peces y reptiles sin número.
¡Señor, Señor nuestro, cuán admirable es tu nombre en toda la tierra!
Pusiste en la cumbre del mundo dos ojos, el sol y la luna: para que alternativamente iluminen el día y la noche.
Mientras recorren todo el globo, del Oriente al Occidente: y de allí por los antípodas giran de vuelta al Oriente.
Su esplendor y su sonido se han difundido por toda la tierra: y sus palabras hasta los confines del orbe.
En el sol pusiste tu tabernáculo: y él mismo es como un esposo que sale de su tálamo.
Se alegró como un gigante para recorrer su camino: desde lo alto del cielo es su salida.
Y su circuito llega hasta lo alto de él: ni hay quien se esconda de su calor.
Alaben los cielos tus maravillas, Señor: celebren tus grandezas en la asamblea de los santos.
Es nuestro Dios quien envía la luz, y va: y la llama, y le obedece con temblor.
Las estrellas dieron su luz en sus puestos, y se alegraron; y llamadas dijeron: «¡Aquí estamos!» Y brillaron para Él con gozo, que las hizo.
Muy hermosas en formación, las estrellas avanzan en su esplendor: ¡cuán bello, pues, y cuán hermoso es su Creador; cuán hermoso es sobre todos los hijos e hijas de los hombres!
Tus atributos invisibles, Señor, se ven claramente a través de tus obras visibles: también tu eterno poder y tu divinidad; de modo que los que no los ven son inexcusables.
Es nuestro Dios quien afianzó los cielos en lo alto: y abajo equilibró las fuentes de las aguas.
Abrió sus tesoros en lo alto: y las nubes y las nieves volaron como aves.
La voz de su trueno azotará la tierra: de modo que los cimientos del mundo se estremecen.
Derrama la escarcha como sal: desde las nubes arroja piedras de granizo.
Enviará relámpagos, e inmediatamente irán a los confines de la tierra: y al volver le dirán: «Aquí estamos.»
Él mismo es el padre de la lluvia: Él mismo engendra las gotas de rocío.
Muchas cosas ocultas son más grandes que éstas: pues hemos visto pocas de sus obras.
Bendecid al Señor, todas las obras del Señor: alabadle y ensalzadle por los siglos.
El que se sienta en el trono de su reino sobre los Querubines: el que camina sobre las alas de los vientos.
Bendecid al Señor, ángeles del Señor: bendecid al Señor, todas las aguas que estáis sobre los cielos.
Bendecid al Señor, lluvia y rocío: bendecid al Señor, relámpagos y nubes.
Bendecid al Señor, mares y ríos: bendecid al Señor, ballenas y todo lo que se mueve en las aguas.
Bendecid al Señor, todas las aves del cielo: bendecid al Señor, todas las bestias y ganados.
Y vosotros, oh hijos de los hombres, bendecid al Señor: pues os creó a su imagen y semejanza.
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, Señor? ¿O el hijo del hombre, para que le visites?
Le hiciste poco menor que los ángeles: le coronaste de gloria y honor, y le constituiste sobre las obras de tus manos.
Todo lo sujetaste bajo sus pies: todas las ovejas y los bueyes, y además los ganados del campo.
Bendecid al Señor, oh Adán, Noé, Abrahán: todos los Patriarcas, todos los Santos, bendecid al Señor.
Éstos son los varones de misericordia cuyas obras piadosas no han cesado: fueron ejemplo para todos los siglos.
Con su descendencia permanecen sus bienes: su linaje y su gloria no serán abandonados.
Con el Diluvio destruiste a los pecadores: Noé el justo escapó por el arca, y se convirtió en padre de un mundo nuevo.
Las alianzas de los siglos fueron establecidas con él: para que ningún diluvio pudiera destruir ya toda carne.
Contempla el arco iris, y bendice a quien lo hizo: pues es muy hermoso en su esplendor.
Nemrod y los Méropes intentaron la soberbia torre de Babel: quisieron escalar el cielo.
Dios se rio de ellos y dividió sus lenguas: de modo que, burlándose unos de otros, fueron dispersados por todas las regiones de la tierra.
Abrahán, llamado desde Ur por Dios, obedeció, saliendo hacia un lugar que había de recibir, y no sabía adónde iba.
En la tierra de Canaán moró como en tierra extranjera: habitando en tiendas con Isaac y Jacob.
Pues esperaba la ciudad que tiene cimientos: cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Así se convirtió en padre de muchas naciones: y ninguno fue hallado semejante a él en gloria.
A quien fue confiada la ley del Altísimo: y estuvo en alianza con él.
Venció a cuatro reyes: dio el diezmo a Melquisedec.
Éste ofreció pan y vino, como tipo de Cristo: que es sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
En la carne de Abrahán estableció Dios el pacto de la circuncisión: y en la prueba fue hallado fiel.
Ofreció a Isaac, su hijo unigénito: creyendo que Dios es poderoso para resucitar incluso de entre los muertos.
Juzga, Señor, a los malvados y criminales: destruye a los abominables sodomitas.
Dios hizo llover fuego y azufre sobre las cinco ciudades: consumió a los impíos hasta el ganado; sólo Lot el justo se salvó huyendo.
Amado de Dios y de los hombres fue Isaac: hecho obediente hasta la muerte.
Ofreció valerosamente su garganta a su padre: por eso el Señor le dio la bendición de todas las naciones.
Jacob el justo huyó de la ira de Esaú: el Señor lo guio por caminos rectos.
Le mostró el reino de Dios en Betel: le dio la ciencia de las cosas santas.
En medio del engaño de Labán que intentaba engañarlo, estuvo con él: y lo hizo honorable y rico.
¡Cuán bueno es el Dios de Israel: para los que son rectos de corazón!
Le dio un combate poderoso para que venciera: por eso le dio y le repartió una herencia en las doce tribus.
Henoc agradó a Dios, y fue trasladado al Paraíso: para dar el arrepentimiento a las naciones.
Noé fue hallado justo y perfecto: por eso en el tiempo de la ira, se convirtió en medio de reconciliación.
Misericordia y juicio te cantaré, oh Señor: tú que eres terrible sobre los hijos pecadores de Adán.
José el justo fue vendido por sus hermanos: pero Dios estuvo a su lado y lo libró de los pecadores.
Descendió con él a la fosa: y en las cadenas no lo abandonó.
Hasta que le trajo el cetro del reino: y poder sobre los que lo habían oprimido.
Mostró que eran mentirosos quienes lo habían difamado: le dio gloria eterna.
Porque sobre todos los amos amó al Amo y Dios: las bendiciones de los collados eternos fueron puestas sobre la cabeza de José el Nazareo.
Jacob, al morir, bendijo a cada uno de sus hijos: les profetizó lo que habría de acontecer en los últimos días.
Alabad al Señor, porque es bueno: porque su misericordia es eterna.
Temed al Señor, todos sus santos: porque nada falta a los que le temen.
El que es poderoso ha hecho en ellos grandes cosas: y santo es su nombre.
Y su misericordia va de generación en generación: para los que le aman.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.